Poesía. César Dávila Andrade.
César Dávila Andrade. Carta a la Madre A estas horas ya habrás cenado ese pan tan delgado , que la mirarlo produce una sonrisa y una lágrima. Y pensar que yo nunca sentí tu hambre, que te robé un árbol azul y dos arbustos blancos y que por eso hoy tienes marchitas ya las venas, y descalza la blanca altura de los senos, y que un ángel oscuro con un nombre extranjero tal si fuera una puerta , a tu esternón golpea.... Dime sinceramente que piensas de este hijo, Te salió tan extraño. Renunció todo aquello que los otros ansiaban, y se hundió en sí, tanto , que quizá no es el mismo.... Seguramente piensas: " Estará enamorado". Y habrás adivinado. Encontré una muchacha con una voz blanquísima ...